La peque ya lleva 3 añitos estudiando música y cada día decide que le gusta un instrumento distinto. Estas Navidades pasadas decidió que quería una guitarra y como ahora las hay bastante baratitas (siendo de madera y con cuerdas buenas), los Reyes Magos le trajeron una.
Pero ..... ¿donde la guardamos?. Ahí empezó a funcionar el cerebro del ama de casa y finalmente le encontré solución: una funda con tiras de mochila que además lleva un enganche para colgarla de la pared.
De modo que esto es lo que salió:
Me gusta bastante, y creo que ha quedado mona, pero las tirás me costó un triunfo conseguir dejarlas como quería. Espero que a vosotras también os guste.
La funda estuependa. Silvita mucho más, fue un gustazo darle un achuchon en vivo y en directo. Está preciosa y tan cariñosa como siempre.
ResponderEliminarMe alegro de que te guste la funta, pero me alegro más de que te "guste" la peque, jijijijiji.
ResponderEliminarYo también quiero una guitarra rosa, es preciosa, pero más preciosa todavía es su dueña, espero que cualquier día de estos os de un concierto.
ResponderEliminarUn beso para ella